El desierto del Sahara, hoy sinónimo de arena infinita y temperaturas extremas, fue hace 95 millones de años un paisaje de ríos, bosques y fauna exuberante. En ese escenario prehistórico reinaba un coloso que ahora vuelve a la vida gracias a la ciencia: un dinosaurio carnívoro de 13 metros de largo con una llamativa cresta que, según los investigadores, probablemente lucía colores brillantes.
El nuevo hallazgo corresponde a una especie bautizada como Spinosaurus mirabilis, cuyo nombre significa “espinosaurio maravilloso”. El descubrimiento, realizado en Níger por un equipo internacional de paleontólogos, aporta nuevas pistas sobre la evolución y el comportamiento de estos gigantes del Cretácico.
Lo más impactante del fósil es una gran cresta ósea en forma de cimitarra que se eleva sobre el cráneo. Los estudios anatómicos indican que estaba recubierta de queratina —el mismo material presente en uñas y cuernos— y que podría haber sido vistosa y colorida en vida.
Lejos de servir como arma, los científicos creen que esta estructura tenía una función ornamental o de comunicación, posiblemente relacionada con la exhibición sexual o el reconocimiento entre individuos, un comportamiento comparable al de ciertas aves actuales.
Como otros espinosaurios, esta nueva especie poseía un hocico alargado y dientes cónicos entrelazados, diseñados para capturar peces resbaladizos. Todo apunta a que se alimentaba principalmente en ambientes fluviales poco profundos, más parecido a una garza gigante que a un depredador marino de aguas profundas.
El hallazgo también cuestiona algunas hipótesis sobre el grado de adaptación acuática de los espinosaurios, sugiriendo que su estilo de vida pudo haber sido más diverso de lo que se pensaba.
Los primeros restos fueron encontrados en 2019, pero no fue hasta nuevas expediciones en 2022 que los investigadores comprendieron que estaban ante una especie desconocida. El estudio completo fue publicado en la revista Science, marcando uno de los descubrimientos paleontológicos más relevantes de los últimos años en África.
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