lunes, 16 de enero de 2023

EL CRATER NADIR, EN AFRICA, PUDO ACOMPAÑAR AL QUE PROVOCÓ LA EXTINCIÓN DE LOS DINOSAURIOS SOBRE LA TIERRA.

 El descubrimiento fue hecho por un investigador escocés mientras conducía un estudio en África occidental cuando taladraba el suelo para obtener datos sísmicos.

Este hecho de lo que parece ser un segundo cráter de impacto al otro lado del Atlántico, de una edad muy similar, 66 millones de años, plantea esta pregunta,  ¿Fue la Tierra bombardeada en ese terrible día por más de una roca espacial?.

El Nadir No es tan grande como el que conocemos en Chicxulub, México, pero aun así habla de un evento catastrófico.



Bautizado como Nadir, este cráter se encuentra más de 300 metros por debajo del lecho marino, a unos 400 kilómetros de la costa de Guinea, en África occidental. Con un diámetro de 8,5 kilómetros, es probable que el asteroide que lo causó tuviera algo menos de medio kilómetro de diámetro.

La depresión oculta fue identificada por Uisdean Nicholson, un investigador de la Universidad Heriot-Watt en Edimburgo, Escocia. Había estado analizando datos de estudios sísmicos, buscando un lugar para perforar, para comprender mejor los cambios climáticos pasados en la Tierra.

Dichos estudios, obtenidos con frecuencia por buscadores de petróleo y gas, registran las diferentes capas de roca y sedimentos subterráneos, a menudo a una profundidad de varios kilómetros.

“Estas encuestas son como un ultrasonido de la Tierra. Probablemente pasé los últimos 20 años interpretándolas, pero nunca había visto nada como esto”, afirmó Nicholson.



“La forma de Nadir es el diagnóstico del impacto de un asteroide. Tiene un borde elevado que rodea un área central levantada y luego capas de escombros que se extienden hacia afuera”, explicó.

Se estima que el asteroide que creó el cráter Chicxulub en el golfo de México tenía unos 12 kilómetros de diámetro. Abrió una depresión de 200 kilómetros de ancho y, en el proceso, desencadenó poderosos temblores de tierra, tsunamis y una tormenta de fuego global.

El impacto arrojó tanto material polvoriento al cielo que la Tierra se hundió en un profundo congelamiento. Los dinosaurios no pudieron sobrellevar el choque climático. En comparación, los efectos de un asteroride capaz de provocar un cráter del tamaño de Nadir habrían sido mucho menores.



El borde exterior (arco blanco) del cráter se encuentra en parte debajo de la península de Yucatán en México


“Nuestras simulaciones sugieren que este cráter fue causado por la colisión de un asteroide de 400 metros de ancho en 500-800 metros de agua”, explicó Veronica Bray, de la Universidad de Arizona.


“Esto habría generado un tsunami de más de un kilómetro de altura, así como un terremoto de magnitud 6,5, aproximadamente. La energía liberada habría sido alrededor de 1.000 veces mayor que la de la erupción y el tsunami de enero de 2022 en Tonga”, dijo.


viernes, 13 de enero de 2023

WINIFRED GOLDRING, LA MUJER QUE NOS AYUDÓ A INTERPRETAR EL PASADO.

 Winifred Goldring fue una de las paleontólogas estadounidenses más destacadas de la primera mitad del siglo XX. Fue la primera mujer en servir como paleontóloga estatal de Nueva York y como presidenta de la Sociedad Paleontológica.




Winifred nació cerca de Albany, Nueva York. Obtuvo su licenciatura y maestría en Wellesley College en Massachusetts. Winifred fue contratada para desarrollar exhibiciones públicas para el Museo del Estado de Nueva York en 1914 y terminó trabajando en el museo durante cuarenta años.

Winifred investigó algunos de los tesoros paleontológicos más notables de Nueva York. Estudió uno de los bosques fósiles más antiguos conservados en rocas del Devónico (hace 419–359 millones de años) a lo largo de Schoharie Creek, cerca de Gilboa, Nueva York. Alrededor de 1920, se construyó una presa en Schoharie Creek para suministrar agua a la ciudad de Nueva York. La presa se construyó con piedra local de una cantera cercana llamada Riverside Quarry. Gracias a los esfuerzos de Winifred y otros, muchos tocones del bosque fósil de Gilboa se salvaron de la cantera antes de que se rellenara y el área detrás de la presa se inundara.



Cantera de Riverside, 1922


Winifred publicó una investigación sobre el bosque de Gilboa en la década de 1920 y también persiguió proyectos para educar al público. Trabajó en un diorama del bosque de Gilboa para el Museo del Estado de Nueva York y participó en la planificación de una exhibición al aire libre de tocones fósiles cerca de Gilboa. Si bien el diorama del museo ya no existe, la exhibición en la carretera todavía existe. Se realizó una nueva investigación sobre el bosque fósil de Gilboa cuando se descubrió Riverside Quarry por un corto tiempo en 2010.


Diorama del bosque de Gilboa


Exhibición de fósiles al aire libre, Gilboa

Winifred también investigó extraños fósiles en forma de montículo conservados cerca de Saratoga Springs. Ahora sabemos que estos montículos son estromatolitos, estructuras en capas creadas por bacterias formadoras de esteras.

El mayor logro científico de Winifred fue su investigación sobre el registro fósil de los "lirios de mar" o crinoideos, animales relacionados con las estrellas de mar y los erizos de mar. Publicó un estudio sobre los crinoideos del Devónico de Nueva York en el que describió 155 especies, 58 de ellas nuevas para la ciencia. El trabajo la convirtió inmediatamente en una experta de renombre mundial en el grupo.


Estromatolitos fósiles del Cámbrico


Crinoideo fósil


Winifred murió en 1971. Uno de sus memoriales decía:

“En Estados Unidos, es muy difícil que una mujer acceda a un puesto alto en la ciencia. Si hubiera habido un movimiento de liberación de la mujer en la ciencia en su época, estoy seguro de que Winifred Goldring habría estado al frente de tal actividad. La irritaba inmensamente que hubiera tantos geólogos y paleontólogos masculinos sobresalientes que fueran abiertamente perjudiciales para las mujeres en la ciencia. Y le entristecía que más mujeres no estudiaran geología y paleontología en América del Norte”.

Winifred es recordada hoy con el "Premio Winifred Goldring", que la Asociación de Mujeres Geocientíficas y la Sociedad Paleontológica otorga a mujeres destacadas que realizan trabajos de posgrado en paleontología.


martes, 10 de enero de 2023

HACE 2 MILLONES DE AÑOS GROENLANDIA ERA CASI UN PARAISO SOBRE LA TIERRA.

 Kap København está tan al norte de Groenlandia que mira directamente hacia el polo Norte. Hoy es lo que llaman un desierto polar, con unos pocos días al año libre de hielo que aprovechan líquenes y musgo para sobrevivir. Pero un estudio acaba de demostrar que hace dos millones de años era casi el paraíso en la Tierra.


Los autores han encontrado pruebas de que allí vivían centenares de especies. En un bosque de abedules, álamos y pinos, abundaban las plantas aromáticas y florales emparentadas con las rosas. Sobre esta flora prosperaban pequeños herbívoros, como ratones, lemming y conejos. Pero también grandes, como los actuales renos. Incluso había megaherbívoros, como mastodontes ya extinguidos. Lo sorprendente es que no han encontrado fósiles de tanta biodiversidad. Los científicos lo han descubierto porque han sido capaces de extraer el ADN de tanta vida pegado a la tierra.

La recuperación de material genético cada vez más antiguo está reescribiendo la historia de la vida. El ADN es un material frágil, que se deteriora expuesto al ambiente por muchas causas (erosión, acción de enzimas, temperatura, presión, oxidación…). Donde mejor se conserva es en los restos de fósiles que también mejor se preservan, como dientes y huesos. El avance de las técnicas de recuperación y secuenciación de las últimas dos décadas han permitido remontarse más y más atrás. Hace 20 años, la ciencia creía que no se podría recuperar ADN ancestral que tuviera más de 100.000 años. 


Hace una década, científicos españoles lograban extraer ADN mitocondrial (que se encuentra dentro de la célula, pero fuera del núcleo celular) de humanos que vivieron en Atapuerca hace 400.000 años. En 2013, lograron secuenciar el genoma de un ancestro de los caballos que vivió hace 700.000 años. Pero el año pasado, otro grupo de investigadores marcó un hito al lograr extraer información genética de mamuts conservados en el permafrost siberiano desde hacía más de un millón de años. Ahora, el ADN encontrado en Kap København dobla la marca, remontándose hasta hace entre 2,1 y 1,9 millones de años. Esta vez no se trataba de un fósil. En esta ocasión lo han recuperado del suelo, literalmente.

El trabajo, publicado en la revista científica Nature, está liderado por Eske Willerslev, investigador tanto de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), como director del Centro de GeoGenética de la Universidad de Copenhague (Dinamarca). “Esta es la historia más larga en la que he estado involucrado, porque empezamos en 2006 cuando fuimos a Groenlandia a recoger muestras”, dijo en una presentación en línea a varios periodistas. 


El científico español Antonio Fernández Guerra, también del Centro de Geogenética danés y coautor de la investigación, cuenta en una conversación telefónica como fue trabajar con el ADN ambiental descubierto en Kap København: “Tienes que pensar cómo era hace dos millones de años atrás. Tenías el tipo de bosque que describimos, con los árboles, las plantas, los riachuelos que arrastraban todo tipo de material hasta el mar. En la desembocadura se va acumulando el ADN, sobre todo de plantas. De los animales es más difícil. Y cualquier organismo que estaba viviendo en la costa hace dos millones de años también estaría en el ADN ambiental. Cuando se coge una muestra de secuencias genéticas, ahí tienes un montón de bacterias y arqueas, así que tienes que pasar a través de todo ese ruido para intentar encontrar ese ADN que estaba ahí esperando a ser encontrado desde hace tanto tiempo. Hay veces que por cada millón de secuencias que recuperamos, solo una es válida”.



Pues así, contando agujas entre pajares, los investigadores identificaron más de un centenar de géneros de plantas vegetales. El género es una de las categorías en la que se organiza la vida (las categorías taxonómicas son el dominio, el reino, el filo, la clase, el orden, la familia, el género y, por último, la especie). Identificar especies concretas en ADN ambiental de hace dos millones no debe ser fácil, pero lo han hecho. Por debajo del género, han identificado árboles concretos, como el sauce ártico o el abedul enano. Con los animales lo tuvieron más complicado. Como en todo ecosistema, hay menos animales que plantas, así que identificaron menos ADN animal. No lograron bajar del nivel de familia o del género, aunque han encontrado restos genéticos de vertebrados aún existentes en Groenlandia, como un leming neártico o la liebre ártica, el único animal del que se habían encontrado restos fósiles. También han identificado géneros de pulgas, hormigas y de parientes ya extinguidos de los elefantes y de los actuales renos.



martes, 13 de diciembre de 2022

PLANTAS PRIMITIVAS LLAMADAS FÓSILES VIVIENTES.

 Durante largos periodos de tiempo estas plantas primitivas dominaron la Tierra, su origen puede remontarse a unos 420 millones de años atrás, mucho antes de que sobre su faz aparecieran los dinosaurios. Han vivido épocas en las que la cantidad de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera era muy elevada, como diez veces más que la actual. Y lo más sorprendente de estos organismos no es su antiguo esplendor, sino que todavía sigan entre nosotros 

Tienen millones de años y evolucionaron hasta el presente como un legado de fósiles vivientes.


Algunas plantas que hoy se encuentran en viveros son de un muy antiguo linaje, de épocas donde aún correteaban dinosaurios en la Tierra.

Las Cycadales agrupan a un tipo de plantas leñosas muy primitivas, con aspecto de palmeras (aunque no tengan nada que ver con ellas, muchas veces en el jardín se eligen por este perfil). Este orden está incluido en Gimnospermas, es decir plantas con semillas expuestas, que no se forman en un ovario cerrado ni son parte de un fruto verdadero. Alberga tres familias: Cycadaceas, Stangeriaceas y Zamiaceas.


Este grupo de plantas alcanzó su punto más alto de evolución en el Mesozoico (hace unos 200 millones de años) y, desde entonces, han ido declinando sin que muestren cambios apreciables en su evolución, conociéndose fósiles del Paleozoico (hace unos 240 millones de años) que muestran características similares a los ejemplares presentes en la actualidad, por lo que se las califica como “fósiles vivientes”. Las Cícadas crecieron y prosperaron en el pasado, proporcionando sombra a los Triceratops (género de dinosaurios ceratopsianos ceratópsidos, que vivieron a finales del período Cretácico, hace aproximadamente 68 y 66 millones de años). También sirvieron de percha para reptiles voladores como los pterodáctilos, y fueron un delicioso aperitivo para los brontosaurios.

Durante los periodos Triásico y Jurásico, las Cícadas tuvieron una distribución muy abundante, en amplias geografías como Polinesia, Madagascar, Japón, Sudáfrica, África tropical, Australia, lo que demuestra la distribución mundial que tuvieron en el pasado.




Tienen un tronco erecto, normalmente sin ramificar, y una corona de hojas plumosas en la parte superior. El tronco puede variar desde varios centímetros de altura hasta varios metros (de acuerdo con la edad). Todas las Cícadas son dioicas, es decir, presentan plantas masculinas y plantas femeninas separadas. Las estructuras reproductivas son conos macizos, a veces de tamaño desproporcionado, recordando un poco a las coníferas, que crecen en posición terminal sobre el tallo. Solamente las plantas femeninas de Cycas revoluta en lugar de conos poseen una estructura de hoja carpelar, que porta los óvulos en su margen.

Están incluidas en la lista de máxima prioridad de Cites (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres), que tiene como objetivo salvaguardar a las especies en peligro del comercio entre naciones.



Presentes hoy en muchos diseños minimalistas, los Equisetum representan el único género sobreviviente de un linaje que alguna vez fue grandioso. Las colas de caballo, como se les llama comúnmente, alcanzaron su punto máximo durante la Era Devónica, hace unos 350 millones de años. En ese entonces, comprendían una parte considerable de esos bosques primitivos. Gran parte de los depósitos de carbón del mundo se derivan de estas plantas. Equisetum hyemale convivió junto con el dinosaurio Edmontosaurus hace unos 84-66 millones de años

Las colas de caballo en el pasado se elevaban sobre el paisaje, alcanzando alturas de 30 metros o más. Las actuales se han reducido a plantas en general pequeñas y flacas. La mayoría de las especies tienden a frecuentar áreas húmedas, en la actualidad se los destina a bordes de estanques y lagunas en el paisaje.


Por último, los helechos del género Selaginella, junto con los Lycopodium, son las plantas vasculares más primitivas y antiguas que existen en la actualidad sobre la Tierra, pues aparecieron unos 150 millones de años antes que los dinosaurios, en pleno período Carbonífero Temprano, antes de que las masas terrestres de la Tierra se fusionaran y formaran el supercontinente Pangea. Sus antepasados evolutivos, las Lycophyta, llegaron a alcanzar el tamaño de grandes árboles con tronco y ramas leñosas cubiertas de hojas hasta la base del tallo. Vivían sobre suelos pantanosos costeros en un clima húmedo y tropical, lo que les facilitaba su reproducción por esporas. Los restos de estas extraordinarias plantas se transformaron en los mayores depósitos de carbón que hoy se utiliza como combustible. Hoy en día, pueden verse como tapizantes de sombra en sitios húmedos.






Los helechos están entre las plantas más antiguas de la Tierra, son fósiles vivientes que han sabido adaptarse a los diferentes cambios climáticos y sobreponerse a los eventos catastróficos que ha experimentado nuestro planeta.

lunes, 12 de diciembre de 2022

EL AUSTRALOTITAN, EL DINOSAURIO GIGANTE QUE HABITÓ AUSTRALIA HACE 92 MILLONES DE AÑOS.

 Un estudio científico identificó una nueva especie de saurópodo, de 25 metros de largo y 5 de altura, que pobló la Tierra hace más de 92 millones de años, como el dinosaurio más grande descubierto en Australia.

Investigadores durante las excavaciones de búsqueda de fósiles de dinosaurio en Cooper Creek, cerca de la ciudad de Eromanga (Queensland), en Australia. /AFP / ROCHELLE LAWRENCE

"El nuevo titanosaurio es el mayor dinosaurio de Australia representado por restos osteológicos y, según las comparaciones del tamaño de las extremidades, alcanzó un tamaño similar al de los titanosaurios gigantes de Sudamérica", según el estudio publicado el lunes en la revista científica 'Peer J'.

Este ejemplar, que fue bautizado como Australotitan o "el titán meridional", habitó en el nororiental estado Queensland en una época prehistórica en la que el territorio de Australia continental estaba unido a la Antártida.


Miles de kilos de huesos

Según este estudio liderado por el curador del Museo de Queensland Scott Hocknull, los primeros restos de este dinosaurio, también conocido como 'Cooper' por el riachuelo aledaño al yacimiento arqueológico donde se encontró, fueron excavados en el 2006 y el 2007 en la formación Winton una zona situada en la cuenca de Eromanga, rica en hidrocarburos y pastizales.

Hocknull y la paleontóloga Róchelle Lawrence, una de las autora de este estudio, explicaron en otro artículo publicado en la revista 'The Conversation', que tras recuperar miles de kilogramos de huesos, éstos fueron comparados con tecnología digital 3D con los de otras especies de sarurópodos australianos y de otras partes del mundo para confirmar que se trataba de una nueva especie.


92 millones de años

Los científicos también observaron que los cuatro saurópodos descubiertos hasta la fecha que poblaron Australia hace más de 92 millones de años, incluyendo al Austratitan, estaban más estrechamente emparentados con los dinosaurios de otros lugares del mundo.


Construcción 3D del fósil. Imagen a través de la red de museos de Queensland.

"Sin embargo, no pudimos situar de forma concluyente a ninguna de estas cuatro especies emparentadas en el mismo lugar y al mismo tiempo. Esto significa que podrían haber evolucionado a lo largo del tiempo para ocupar hábitats muy diferentes. Incluso es posible que nunca se hayan encontrado", anotaron los dos científicos.

También apuntaron que las especies australianas están emparentadas con los titanosaurios de Sudamérica y Asia, lo que sugiere que se dispersaron desde Sudamérica (a través de la Antártida) durante los periodos de calor global o que posiblemente se hayan desplazado por los antiguos archipiélagos insulares del Sudeste Asiático.



jueves, 24 de noviembre de 2022

DESCUBREN EN ESPAÑA, A LEVIATÁN ENIGMÁTICA, LA TORTUGA MARINA DEL TAMAÑO DE UN AUTOMOVIL.

 La nueva especie ‘Leviathanochelys aenigmatica’, contemporánea de los dinosaurios, es la más grande hallada en Europa y medía casi cuatro metros.


Sus descubridores la califican de “bizarre”, extraña, estrafalaria, en el artículo científico en inglés en la revista Scientific Reports con el que la han dado a conocer al mundo. Se trata de una nueva especie de tortuga marina prehistórica, bautizada oficialmente como Leaviathnochelys aenigmatica, que también es nombre sugestivo y que significa “tortuga leviatán enigmática”. Era enorme, medía 3,7 metros, como un Suzuki Ignis, y nadaba en el cretácico final, hace unos 83 millones de años, cuando aún había dinosaurios, en lo que hoy son los Pirineos. 

Sus restos fósiles, excavados en el municipio de Coll de Nargó (Alt Urgell, Lleida) han sido descritos en el citado artículo por investigadores del Institut Català de Paleontología Miquel Crusafont (ICP), del Museo de la Conca Dellà (MCD) y de la universidad checa de Masaryk Brno.

La nueva tortuga, cuyo nombre hace referencia al legendario Leviatán, la gran bestia bíblica, dejó perplejos a los paleontólogos por sus peculiares características.



Los restos fósiles del animal, del que sólo se ha hallado parte de su caparazón y la pelvis, permiten estimar una longitud total de la concha de 3,7 metros de largo, lo que lo convierte en la tortuga marina más grande de Europa y la segunda del mundo. Sólo es más grande, según los investigadores, el género Archelon de Norteamérica, que medía hasta cuatro metros y medio de largo. “La morfología de los fósiles”, ha destacado Castillo, “también era muy curiosa, y en el proceso de investigación tuvimos claro que se trataba de una nueva especie para la ciencia”.



El estudio científico sugiere que Leviathanochelys es uno de los representantes más antiguos de las Chelonioidea o quelonioideos una superfamilia de tortugas que comprende las tortugas marinas actuales. Más allá de sus colosales dimensiones, la nueva especie de tortuga, indican sus descubridores, presenta unas protuberancias en la parte anterior de la pelvis nunca vistas en ninguna otra tortuga, ni terrestre ni marina.


miércoles, 2 de noviembre de 2022

DESCUBREN EN ARGENTINA, FOSIL DE ARMADILLO GIGANTE QUE PESABA MAS DE UNA TONELADA.

 Paleontólogos descubren restos fósiles perfectamente conservados de un armadillo gigante que, según se cree, tiene alrededor de 700.000 años de antigüedad. El hallazgo ofrece nuevas pistas sobre la morfología y el árbol evolutivo de esta clase de animales.


Las tierras de San Pedro, partido bonaerense ubicado a más de 160 kilómetros de Buenos Aires, en Argentina, siguen ofreciendo enormes tesoros paleontológicos para los expertos y para la comunidad. Es allí donde recientemente fue encontrado el brazo fosilizado del gran armadillo de 700.000 años de antigüedad, un período que se conoce como Edad Ensenadense.


“Se trata del brazo y la mano derecha completos y en excelente estado de conservación de un armadillo gigante, de un género llamado Doedicurus. Hasta ahora, era prácticamente desconocida la morfología de las manos de este género de animales para esa antigüedad”, explica, en diálogo con la Agencia CTyS-UNLaM, José Luis Aguilar, director del Museo Paleontológico de San Pedro y uno de los descubridores del brazo.

La pieza fósil fue descubierta durante una salida de campo conjunta entre el equipo del Museo e integrantes del Centro de Estudios Interdisciplinarios de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), en un predio que es propiedad de la empresa arenera Spósito S.A. y que es un sitio ampliamente reconocido por su riqueza fosilífera.

Para Aguilar, el estado de conservación de los fósiles es un aspecto clave. “Todos los huesos del ejemplar están en su posición: la escápula, el húmero, el radio y todos los pequeños huesos que conformaban la mano derecha. Estamos hablando de un mamífero de porte gigantesco, que superaba la tonelada de peso”, describe el director, quien, además, aclara que hubo ciertas dificultades a la hora de recuperar los restos del mamífero.


“Cuando hablamos de una profundidad de 8 metros, los desafíos son varios, ya que los sedimentos están muy compactados y tienen el peso de sedimentos que están por encima. A eso se le agrega que cavar en una barranca, como en este caso, siempre es complicado porque se forma una suerte de pequeña cueva o gruta, donde el mismo techo va molestando la excavación”, ilustra Aguilar. Junto al brazo del animal se lograron recuperar, además, una tibia, una fíbula y parte de un pie, también articulados y en perfecto estado.

Para el doctor Luciano Brambilla, investigador de la UNR, la relevancia de este descubrimiento radica en que se trata del brazo y la mano perfectamente articulados más completos del género Doedicurus, para una antigüedad superior a los 700.000 años.