lunes, 10 de abril de 2023

COMO OCURRIÓ LA UNIÓN ENTRE AMÉRICA DEL NORTE Y AMÉRICA DEL SUR.

 Los continentes de América del Sur y del Norte se unieron mucho antes de lo que se pensaba, según investigadores que encontraron evidencia del puente de tierra que conectó las dos masas continentales en depósitos rocosos de antiguos ríos en Colombia. Los dos continentes están unidos en Panamá, pero siempre existió el debate sobre cuándo apareció este puente terrestre. La mayoría de los expertos establecen su formación en unos 3 millones de años atrás




El nuevo estudio, publicado en la revista especializada Science, presenta evidencia de que la unión se formó al menos 10 millones de años antes. Hasta entonces, un profundo canal marino, llamado canal centroamericano, separaba los continentes. Los investigadores basan sus estimaciones en la presencia de unos pequeños granos de un mineral llamado circón desenterrado en el lecho de un antiguo río en el norte de Colombia que se originaron en Panamá y tenían unos 13 millones a 15 millones de años, dijo el geólogo Camilo Montes de la Universidad de los Andes en Bogotá, quien dirigió el estudio.




Los diferentes continentes se han movido lentamente por el mundo durante la historia del planeta. Se han separado, aislado y unido varias veces en un proceso llamado tectónica de placas. América del Sur se convirtió en una masa continental aislada cuando se separó de África. Asimismo, América del Norte se dividió de Europa y su curso la llevó a una gradual colisión con el sur. Uno de los resultados más dramáticos de la unión de las dos Américas fue la mezcla de animales que vivían en las masas continentales, ya que varios cruzaron el puente terrestre para invadir el otro continente. El evento es conocido como el Gran Intercambio Biológico Americano.




América del Sur tenía una población animal única, con marsupiales exóticos como los depredadores dientes de sable, además de perezosos terrestres del tamaño de elefantes, tatúes tan grandes como automóviles, criaturas similares a camellos con trompas de elefantes y enormes "pájaros terroríficos" que no volaban y eran carnívoros. 

América del Norte tenía una serie diferente de mamíferos placentarios incluidos felinos dientes de sable y otros depredadores similares, enormes osos, lobos y varios herbívoros como los parientes de los grandes elefantes y caballos.

Los dos continentes continúan moviéndose juntos. YYY  las placas todavía se mueven", "Nunca paran", agregó el investigador colombiano.


martes, 21 de marzo de 2023

DESCUBREN EN COLOMBIA EL FÓSIL DE UNA ESPECIE DE TORTUGA DESCONOCIDA QUE VIVIÓ HACE 13 MILLONES DE AÑOS.

 Se trata del hallazgo más antiguo de una tortuga de río del que se tenga registro en Colombia. El ejemplar causa asombro por estar casi completo, y refuerza un mensaje de conservación de especies amenazadas.


En julio de 2020, científicos del Museo de Historia Natural de La Tatacoa, encabezados por el joven científico colombiano Rubén Darío Vanegas, encontraron unos fragmentos de caparazón de tortuga color café mientras realizaban una salida de campo cerca del desierto de la Tatacoa, en el departamento de Huila, Colombia.



"La tortuga estaba casi completa”, señala Rubén, quien recolectó los pedazos, tomó fotografías y los llevó al laboratorio Valerie Anders, el segundo mejor laboratorio de paleontología de Colombia. Ahí, Rubén concluyó que el museo no tenía el fósil de ninguna tortuga parecida, la cual incluso conservaba una mordida de cocodrilo en el caparazón.

Con ayuda del profesor Edwin Cadena, doctor en paleontología y director del programa de Ciencias del Sistema Tierra de la Universidad del Rosario en Bogotá, el hallazgo reveló que se trataba de una nueva especie para la ciencia.



Tras dos años de trabajo conjunto, que derivó en la publicación de un artículo en la revista especializada Geodiversitas, se dio a conocer que la nueva especie fue bautizada como Podocnemis tatacoensis en honor a la familia de tortugas a la que pertenece y al desierto donde fue encontrada.

De acuerdo con la publicación, la especie habitó la zona norte de Sudamérica hace 13 millones de años, durante la época geológica llamada Mioceno Medio. De hecho, se trata del registro más antiguo en Colombia del género de la tortuga Podocnemis o tortuga del río, como se le conoce.

Este nuevo fósil es relevante pues ayuda a entender la paleofauna que habitaba la selva húmeda tropical de la zona, cuando aquel panorama estaba compuesto por superficies planas conectadas con pantanos, lagos y ríos de menor tamaño. Cabe mencionar que la cordillera de los Andes no se había formado por completo y los grandes ríos no existían.



Al margen, la peculiaridad de este fósil es que conserva ciertos huecos en el punto de unión entre el caparazón y la parte baja de la tortuga, lo que el profesor Cadena llama las "huellas dactilares” de la tortura, y que les permitieron tener certeza sobre la familia a la que pertenece.

Pero la importancia del hallazgo también tiene la labor de poner en relieve la situación crítica de las especies en peligro de extinción actualmente: seis especies de la misma familia están amenazadas en ríos como el Amazonas, el Orinoco y el Magdalena. De esta forma, un fósil de tal magnitud no solo es el camino para reconstruir la historia evolutiva, sino que también permite enviar un mensaje de conservación hacia las comunidades, detalla Cadena.

Actualmente, el fósil de la tortuga está exhibido en el Museo de Historia Natural de La Tatacoa junto a otros hallazgos dentro del mapa histórico de la fauna que habitaba el país hace millones de años.

miércoles, 1 de marzo de 2023

DECUBREN EN SUDAFRICA FÓSILES DE UN PEZ DEPREDADOR DE HACE 360 MILLONES DE AÑOS.

 Un grupo de científicos ha logrado identificar en Sudáfrica una nueva especie de enorme pez depredador que data de hace unos 360 millones de años. Los restos fueron recuperados en el transcurso de una excavación realizada Waterloo Farm, en el municipio del distrito de Cacadu, Cabo Oriental. Se cree que el animal medía casi 3 metros de largo, lo que lo convierte en un gigante de los tristichoptéridos, un grupo diverso de peces que vivieron durante el Devónico medio y tardío.


Al parecer, el ejemplar hallado se parece a la especie conocida Hyneria lindae. Estos peces, también del grupo tristichopterido, se encontraban distribuidos globalmente durante el Fameniense (la última de las dos etapas de la fauna en la época del Devónico tardío) y son una de las especies no marinas más comunes que se encuentran en lo que alguna vez fueron ecosistemas salobres. Su enorme rango de distribución demuestra la interconexión del mundo fameniense, pero el lugar exacto de la Tierra en el que aparecieron es precisamente el objeto de la investigación en curso.


Esta nueva especie de tristichopterido se recuperó en un talud al borde de la carretera en las afueras de Makhanda / Grahamstown, explican los autores de un nuevo artículo, y ahora se conserva en el Museo de Albany. Está formado por huesos dérmicos y partes del esqueleto y aletas, material suficiente para recrear la morfología craneal completa.

El espécimen se une al Mandageria como uno de los únicos peces tristichoptéridos grandes de los que ha sido posible hacer una recreación de cuerpo entero. El tamaño de sus huesos indicaba que medía alrededor de 2,7 metros de largo, lo que lo convertía en un gigante de su tipo.

El medio geológico en el que se conservaron los restos hizo que algunos detalles finos sobrevivieran al paso del tiempo, incluidas algunas escamas, pero curiosamente los dientes sobrevivieron en peores condiciones que los huesos.



La nueva especie ha sido nombrada Hyneria udlezinye y toma su último nombre del idioma isixhosa, en el que ‘udlezinye’ significa ‘el que come a otros’, refiriéndose al estilo de vida depredador de la enorme especie. IsiXhosa es la lengua indígena ampliamente hablada del sureste de Sudáfrica, donde se encontró el fósil.


El descubrimiento de Hyneria udlezinye aumenta la diversidad conocida de tristichoptéridos grandes y tardíos, y nos presenta al principal depredador no condrictio del ecosistema de Waterloo Farm", concluyeron los autores del estudio. "Sin embargo, podría decirse que su principal importancia radica en la luz que arroja sobre la biogeografía de los tristichoptéridos (y, en general, de los vertebrados) del Devónico tardío.


lunes, 6 de febrero de 2023

HALLAN FÓSILES DE UNAS CECILIAS O GIMNOFIONES QUE ACLARAN EL ORÍGEN DE LOS ANFIBIOS ACTUALES.

 La paleontología es una de las disciplinas más importantes a la hora de comprender los antepasados de los seres humanos y de los animales. Año tras año, esta rama del conocimiento avanza en hallazgos que permiten dilucidar parte de este camino cronológico. En ese sentido, recientemente, un equipo de expertos de la Universidad Estatal de Virginia y del Parque Nacional del Bosque Petrificado, en Estados Unidos, encontró los primeros fósiles de las cecilias o gimnofiones —un grupo de anfibios grandes sin patas— que datan de la era Triásica. El descubrimiento, que tuvo lugar en Arizona, es el más antiguo en su tipo hasta el momento.



Este trabajo ayuda a completar un enorme vacío de aproximadamente 90 millones de años en el registro histórico de las cecilias, ya que no se habían encontrado fósiles similares anteriormente. “Ver la primera mandíbula bajo el microscopio, con su distintiva doble fila de dientes, me provocó escalofríos en la espalda. Inmediatamente supimos que era un ceciliano, el fósil de ceciliano más antiguo jamás encontrado, y un descubrimiento único en la vida”, destacó Ben Kligman, uno de los investigadores a cargo del descubrimiento, al que denominó Funcusvermis gilmorei. Con una antigüedad de 220 millones de años, los hallazgos amplían el registro fósil de cecilias en 35 millones de años.


Antes de este nuevo estudio, publicado en la revista científica Nature, solo se conocían 10 hallazgos de cecilias fósiles, que datan del período jurásico temprano, hace unos 183 millones de años. Sin embargo, trabajos previos de ADN estimaron que los orígenes evolutivos de estas especies se remontan a las eras Carbonífera o Pérmica, hace unos 370 millones de años, marcando la mencionada brecha de cerca de 90 millones de veranos. No obstante, más allá de los datos, no se habían encontrado fósiles para confirmarlos.

El ‘funcusvermis’ se encontró en una capa de la Formación Chinle datada hace aproximadamente 220 millones de años, cuando Arizona estaba situada cerca del ecuador en la parte central del supercontinente Pangea, explicó Kligman. En aquella época, esta región estaba sometida a un clima cálido y húmed, más que en la actualidad.


Las cecilias son anfibios sin extremidades, con cuerpos cilíndricos y un cráneo compacto que les ayuda a excavar bajo tierra. En la actualidad, estas especies predominan en diversas regiones de América del Sur y Central, África y el sur de Ásia. Las cecilias pasan sus vidas excavando en la hojarasca o en el suelo en busca de presas como gusanos e insectos, entre otros. Para los científicos, esta existencia subterránea ha dificultado el estudio de su origen.

lunes, 16 de enero de 2023

EL CRATER NADIR, EN AFRICA, PUDO ACOMPAÑAR AL QUE PROVOCÓ LA EXTINCIÓN DE LOS DINOSAURIOS SOBRE LA TIERRA.

 El descubrimiento fue hecho por un investigador escocés mientras conducía un estudio en África occidental cuando taladraba el suelo para obtener datos sísmicos.

Este hecho de lo que parece ser un segundo cráter de impacto al otro lado del Atlántico, de una edad muy similar, 66 millones de años, plantea esta pregunta,  ¿Fue la Tierra bombardeada en ese terrible día por más de una roca espacial?.

El Nadir No es tan grande como el que conocemos en Chicxulub, México, pero aun así habla de un evento catastrófico.



Bautizado como Nadir, este cráter se encuentra más de 300 metros por debajo del lecho marino, a unos 400 kilómetros de la costa de Guinea, en África occidental. Con un diámetro de 8,5 kilómetros, es probable que el asteroide que lo causó tuviera algo menos de medio kilómetro de diámetro.

La depresión oculta fue identificada por Uisdean Nicholson, un investigador de la Universidad Heriot-Watt en Edimburgo, Escocia. Había estado analizando datos de estudios sísmicos, buscando un lugar para perforar, para comprender mejor los cambios climáticos pasados en la Tierra.

Dichos estudios, obtenidos con frecuencia por buscadores de petróleo y gas, registran las diferentes capas de roca y sedimentos subterráneos, a menudo a una profundidad de varios kilómetros.

“Estas encuestas son como un ultrasonido de la Tierra. Probablemente pasé los últimos 20 años interpretándolas, pero nunca había visto nada como esto”, afirmó Nicholson.



“La forma de Nadir es el diagnóstico del impacto de un asteroide. Tiene un borde elevado que rodea un área central levantada y luego capas de escombros que se extienden hacia afuera”, explicó.

Se estima que el asteroide que creó el cráter Chicxulub en el golfo de México tenía unos 12 kilómetros de diámetro. Abrió una depresión de 200 kilómetros de ancho y, en el proceso, desencadenó poderosos temblores de tierra, tsunamis y una tormenta de fuego global.

El impacto arrojó tanto material polvoriento al cielo que la Tierra se hundió en un profundo congelamiento. Los dinosaurios no pudieron sobrellevar el choque climático. En comparación, los efectos de un asteroride capaz de provocar un cráter del tamaño de Nadir habrían sido mucho menores.



El borde exterior (arco blanco) del cráter se encuentra en parte debajo de la península de Yucatán en México


“Nuestras simulaciones sugieren que este cráter fue causado por la colisión de un asteroide de 400 metros de ancho en 500-800 metros de agua”, explicó Veronica Bray, de la Universidad de Arizona.


“Esto habría generado un tsunami de más de un kilómetro de altura, así como un terremoto de magnitud 6,5, aproximadamente. La energía liberada habría sido alrededor de 1.000 veces mayor que la de la erupción y el tsunami de enero de 2022 en Tonga”, dijo.


viernes, 13 de enero de 2023

WINIFRED GOLDRING, LA MUJER QUE NOS AYUDÓ A INTERPRETAR EL PASADO.

 Winifred Goldring fue una de las paleontólogas estadounidenses más destacadas de la primera mitad del siglo XX. Fue la primera mujer en servir como paleontóloga estatal de Nueva York y como presidenta de la Sociedad Paleontológica.




Winifred nació cerca de Albany, Nueva York. Obtuvo su licenciatura y maestría en Wellesley College en Massachusetts. Winifred fue contratada para desarrollar exhibiciones públicas para el Museo del Estado de Nueva York en 1914 y terminó trabajando en el museo durante cuarenta años.

Winifred investigó algunos de los tesoros paleontológicos más notables de Nueva York. Estudió uno de los bosques fósiles más antiguos conservados en rocas del Devónico (hace 419–359 millones de años) a lo largo de Schoharie Creek, cerca de Gilboa, Nueva York. Alrededor de 1920, se construyó una presa en Schoharie Creek para suministrar agua a la ciudad de Nueva York. La presa se construyó con piedra local de una cantera cercana llamada Riverside Quarry. Gracias a los esfuerzos de Winifred y otros, muchos tocones del bosque fósil de Gilboa se salvaron de la cantera antes de que se rellenara y el área detrás de la presa se inundara.



Cantera de Riverside, 1922


Winifred publicó una investigación sobre el bosque de Gilboa en la década de 1920 y también persiguió proyectos para educar al público. Trabajó en un diorama del bosque de Gilboa para el Museo del Estado de Nueva York y participó en la planificación de una exhibición al aire libre de tocones fósiles cerca de Gilboa. Si bien el diorama del museo ya no existe, la exhibición en la carretera todavía existe. Se realizó una nueva investigación sobre el bosque fósil de Gilboa cuando se descubrió Riverside Quarry por un corto tiempo en 2010.


Diorama del bosque de Gilboa


Exhibición de fósiles al aire libre, Gilboa

Winifred también investigó extraños fósiles en forma de montículo conservados cerca de Saratoga Springs. Ahora sabemos que estos montículos son estromatolitos, estructuras en capas creadas por bacterias formadoras de esteras.

El mayor logro científico de Winifred fue su investigación sobre el registro fósil de los "lirios de mar" o crinoideos, animales relacionados con las estrellas de mar y los erizos de mar. Publicó un estudio sobre los crinoideos del Devónico de Nueva York en el que describió 155 especies, 58 de ellas nuevas para la ciencia. El trabajo la convirtió inmediatamente en una experta de renombre mundial en el grupo.


Estromatolitos fósiles del Cámbrico


Crinoideo fósil


Winifred murió en 1971. Uno de sus memoriales decía:

“En Estados Unidos, es muy difícil que una mujer acceda a un puesto alto en la ciencia. Si hubiera habido un movimiento de liberación de la mujer en la ciencia en su época, estoy seguro de que Winifred Goldring habría estado al frente de tal actividad. La irritaba inmensamente que hubiera tantos geólogos y paleontólogos masculinos sobresalientes que fueran abiertamente perjudiciales para las mujeres en la ciencia. Y le entristecía que más mujeres no estudiaran geología y paleontología en América del Norte”.

Winifred es recordada hoy con el "Premio Winifred Goldring", que la Asociación de Mujeres Geocientíficas y la Sociedad Paleontológica otorga a mujeres destacadas que realizan trabajos de posgrado en paleontología.


martes, 10 de enero de 2023

HACE 2 MILLONES DE AÑOS GROENLANDIA ERA CASI UN PARAISO SOBRE LA TIERRA.

 Kap København está tan al norte de Groenlandia que mira directamente hacia el polo Norte. Hoy es lo que llaman un desierto polar, con unos pocos días al año libre de hielo que aprovechan líquenes y musgo para sobrevivir. Pero un estudio acaba de demostrar que hace dos millones de años era casi el paraíso en la Tierra.


Los autores han encontrado pruebas de que allí vivían centenares de especies. En un bosque de abedules, álamos y pinos, abundaban las plantas aromáticas y florales emparentadas con las rosas. Sobre esta flora prosperaban pequeños herbívoros, como ratones, lemming y conejos. Pero también grandes, como los actuales renos. Incluso había megaherbívoros, como mastodontes ya extinguidos. Lo sorprendente es que no han encontrado fósiles de tanta biodiversidad. Los científicos lo han descubierto porque han sido capaces de extraer el ADN de tanta vida pegado a la tierra.

La recuperación de material genético cada vez más antiguo está reescribiendo la historia de la vida. El ADN es un material frágil, que se deteriora expuesto al ambiente por muchas causas (erosión, acción de enzimas, temperatura, presión, oxidación…). Donde mejor se conserva es en los restos de fósiles que también mejor se preservan, como dientes y huesos. El avance de las técnicas de recuperación y secuenciación de las últimas dos décadas han permitido remontarse más y más atrás. Hace 20 años, la ciencia creía que no se podría recuperar ADN ancestral que tuviera más de 100.000 años. 


Hace una década, científicos españoles lograban extraer ADN mitocondrial (que se encuentra dentro de la célula, pero fuera del núcleo celular) de humanos que vivieron en Atapuerca hace 400.000 años. En 2013, lograron secuenciar el genoma de un ancestro de los caballos que vivió hace 700.000 años. Pero el año pasado, otro grupo de investigadores marcó un hito al lograr extraer información genética de mamuts conservados en el permafrost siberiano desde hacía más de un millón de años. Ahora, el ADN encontrado en Kap København dobla la marca, remontándose hasta hace entre 2,1 y 1,9 millones de años. Esta vez no se trataba de un fósil. En esta ocasión lo han recuperado del suelo, literalmente.

El trabajo, publicado en la revista científica Nature, está liderado por Eske Willerslev, investigador tanto de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), como director del Centro de GeoGenética de la Universidad de Copenhague (Dinamarca). “Esta es la historia más larga en la que he estado involucrado, porque empezamos en 2006 cuando fuimos a Groenlandia a recoger muestras”, dijo en una presentación en línea a varios periodistas. 


El científico español Antonio Fernández Guerra, también del Centro de Geogenética danés y coautor de la investigación, cuenta en una conversación telefónica como fue trabajar con el ADN ambiental descubierto en Kap København: “Tienes que pensar cómo era hace dos millones de años atrás. Tenías el tipo de bosque que describimos, con los árboles, las plantas, los riachuelos que arrastraban todo tipo de material hasta el mar. En la desembocadura se va acumulando el ADN, sobre todo de plantas. De los animales es más difícil. Y cualquier organismo que estaba viviendo en la costa hace dos millones de años también estaría en el ADN ambiental. Cuando se coge una muestra de secuencias genéticas, ahí tienes un montón de bacterias y arqueas, así que tienes que pasar a través de todo ese ruido para intentar encontrar ese ADN que estaba ahí esperando a ser encontrado desde hace tanto tiempo. Hay veces que por cada millón de secuencias que recuperamos, solo una es válida”.



Pues así, contando agujas entre pajares, los investigadores identificaron más de un centenar de géneros de plantas vegetales. El género es una de las categorías en la que se organiza la vida (las categorías taxonómicas son el dominio, el reino, el filo, la clase, el orden, la familia, el género y, por último, la especie). Identificar especies concretas en ADN ambiental de hace dos millones no debe ser fácil, pero lo han hecho. Por debajo del género, han identificado árboles concretos, como el sauce ártico o el abedul enano. Con los animales lo tuvieron más complicado. Como en todo ecosistema, hay menos animales que plantas, así que identificaron menos ADN animal. No lograron bajar del nivel de familia o del género, aunque han encontrado restos genéticos de vertebrados aún existentes en Groenlandia, como un leming neártico o la liebre ártica, el único animal del que se habían encontrado restos fósiles. También han identificado géneros de pulgas, hormigas y de parientes ya extinguidos de los elefantes y de los actuales renos.