viernes, 5 de enero de 2024

DESCUBREN EL FOSIL DE UN REPTIL ESCAMOSO QUE VIVIÓ HACE 145 MILLONES DE AÑOS EN CUBA.

El descubrimiento, en una cueva al oeste de Cuba, del esqueleto de un saurio marino que vivió hace entre 130 y 145 millones de años podría ser el "hallazgo paleontológico del siglo" en la Isla, según informaron expertos .

De acuerdo con los estudios preliminares en curso, se trata del fósil de un reptil de tres a cuatro metros de largo denominado ictiosaurio, con cierto parecido físico al delfín actual, pero con un pico más largo y dientes agudos, según lo describió el científico cubano Manuel Iturralde.

Los datos recopilados sugieren que estos animales vivieron desde el período triásico hasta el cretácico y eran carnívoros, añadió el doctor en ciencias geológicas.




La incógnita está en el tipo de ictiosaurio al que pertenece el fósil, incrustado en la roca de una cueva conocida como el Surgidero del Río del Novillo, ubicada en las sierras del Valle de Viñales, en la provincia Pinar del Río.

El hallazgo ocurrió de manera casual, después de que un residente de una finca lo descubriera en aquella cueva.

El investigador Yasmani Ceballos advirtió de que la mayoría de los géneros de ictiosaurios prácticamente desparecieron del registro fósil y "nunca se había encontrado nada como esto en Cuba".



Respecto a los próximos pasos que seguirá la investigación, los científicos explicaron que estarían enfocados en retornar al lugar -con restricción de acceso público- para realizar una fotogrametría, que permita extraer un modelo en 3D del fósil, y tomar muestras de roca donde aparecieron los restos del reptil.





sábado, 2 de diciembre de 2023

ENCUENTRAN EN ARGENTINA RESTOS FÓSILES DEL REPTIL VOLADOR MAS ANTIGUO DE SURAMÉRICA.

 Un nuevo pterosaurio hallado a orillas del embalse Ezequiel Ramos Mexía, en Río Negro, es el reptil volador más antiguo de América del Sur. Paleontólogos e investigadores del Conicet dieron a conocer a un nuevo Azhdarchidae (azdárquido), un dinosaurio de unos cuatro metros que habitó hace unos 100 millones de años.



Expertos del Laboratorio de Anatomía Comparada y Evolución de los Vertebrados (Lacev), del Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia, hallaron una vértebra incompleta del cuello del animal en las rocas de la Formación Candeleros, que tiene entre 90 y 100 millones de años de antigüedad. Esa formación geológica aflorante se ubica en las provincias de Río Negro, Neuquén y Mendoza, y pertenece al Cretácico.




“Los pterosaurios fueron los reptiles voladores que dominaron los cielos durante la era de los dinosaurios. Entre estos animales, aquellos dentro de la familia Azhdarchidae fueron los animales voladores de mayor tamaño que existieron en la historia de la Tierra, incluyendo al Quetzalcoatlus, que habría alcanzado cerca de 12 metros de envergadura”, explicaron los investigadores del Conicet.



El registro de esta asombrosa familia de reptiles voladores se extiende entre 10 y 15 millones de años en América del Sur y nos invita a seguir explorando en busca de más restos de estos increíbles seres prehistóricos”,

Tal como explicaron Federico Agnolin, Sebastián Rozadilla, Rubén Juárez-Valieri y Jorge Meso, responsables de la publicación del hallazgo, el espécimen recuperado representa un pterosaurio de menor tamaño que los azdárquidos encontrados anteriormente en la Patagonia, y es el registro más antiguo de la especie en el continente sudamericano.

“Así, constituye un importante aporte al conocimiento de la diversidad del clado [rama de un árbol filogenético que agrupa seres tanto vivos como extintos de especies emparentadas desde un antepasado común] en la Patagonia durante el Cretácico”, señalaron.

Ubicado en la represa El Chocón, el embalse Ezequiel Ramos Mexía es el lago artificial más grande de América del Sur y contiene las aguas del río Limay. Del hallazgo también participaron paleontólogos de Río Negro.

lunes, 20 de noviembre de 2023

EL TUPANDAPTYLUS NAVIGANS EL EXTRAÑO DINOSAURIO RECUPERADO EN UNA REDADA POLICIAL EN EL BRASIL.

 Escondidas en barriles y cargadas en camiones, miles de  piezas de caliza se sacaron de contrabando de Brasil en 2013. Extraídas de una cantera de la famosa región paleontológica de Araripe, no eran rocas normales. Tenían guardadas durante milenios restos impecablemente conservados de criaturas que vivieron hace millones de años.

Destinados a la venta a museos y potencialmente coleccionistas privados de todo el mundo, el tesoro fósil habría aportado a los contrabandistas miles de euros, sino más. Sin embargo, las redadas policiales que se hicieron en el ámbito de una investigación llamada Operación Múnich, interceptaron la exportación ilegal y enviaron los casi 3000 ejemplares recuperados a la Universidad de São Paulo.

Entre las reliquias había un extraño reptil alado, de casi 1,2 metros de alto, una mandíbula similar al pico de los pájaros y tocado enorme. Ahora los científicos informan que es el primer esqueleto casi completo de la especie de pterosaurio Tupandactylus navigans, que vivió durante el periodo Cretáceo, hace unos 110 millones de años.




El Tupandactylus navigans ,  es miembro de un grupo de pterosaurios llamados tapejáridos. Estos pterosaurios son conocidos por sus cráneos con crestas de gran tamaño y provienen del período Cretácico temprano, que duró aproximadamente entre 145 y 100 millones de años.



En China se han encontrado algunos fósiles de tapejáridos bien conservados, pero no son tan completos como el fósil recientemente analizado, y la anatomía del pterosaurio no se ha descrito completamente. "Esta es la primera vez que tenemos el cráneo completo y el [cuerpo] completo", dice Victor Beccari, paleontólogo de la Escuela de Ciencia y Tecnología NOVA en Caparica, Portugal.

Cuando el equipo de Beccari recibió el fósil en 2016, ya había sido cortado en seis bloques. "Es una pena", dice Beccari, "pero lo utilizamos a nuestro favor". Los investigadores colocaron las piezas cortadas dentro de un escáner CT y luego usaron las exploraciones para producir un modelo tridimensional del esqueleto del pterosaurio que reveló partes aún enterradas dentro de la roca.


Los pterosaurios eran primos cercanos de los dinosaurios y coexistieron con ellos. Mientras que los dinosaurios se expandían por tierra, los pterosaurios regían los cielos. La coexistencia se dio desde el final del Triásico, hace más de 200 millones de años, hasta el final de Cretáceo, hace 66 millones de años, cuando ambos grupos se extinguieron tras una catástrofe global provocada por el impacto de un asteroide.


jueves, 9 de noviembre de 2023

ESTOS SON LOS PROTOTAXITES, HONGOS DE 8 METROS DE ALTURA QUE VIVIERON HACE 470 MILLONES DE AÑOS.

 Los prototaxites son hongos terrestres actualmente extintos que existieron en los períodos geológicos Silúrico y Devónico, hace aproximadamente 420 millones hasta hace 370 millones de años, cuando se extinguieron. Su longitud llegaba a alcanzar los 8 metros y crecían adoptando una forma parecida a la de una raíz, cilíndrica compuesta por tubos entrelazados de tan solo 50 micras (millonésimas de un metro, o milésimas de milímetro) de diámetro.



Está considerado como el organismo no animal más grande de aquella época, ya que las plantas alcanzaban tan solo 20 centímetros de altura. El prototaxites vivió en muchas partes del planeta. El verdadero hongo estaba bajo tierra en forma de filamentos, Es considerado como uno de los organismos más extraños que jamás hayan existido.




El paleontólogo canadiense John William Dawson publicó la primera investigación sobre los prototaxites en 1859, clasificándolo como una conífera; durante casi un siglo hubo un gran debate sobre qué es exactamente lo que era, argumentándose a través de sucesivas teorías que podía tratarse de un liquen o alguno de varios tipos de algas, hasta que en 1919 surgió su primera clasificación como hongo.




Ya en el año 2001, Francis Hueber, del National Museum of Natural History en Washington D. C., publicó sus estudios exponiendo que la falta de tejido vascular evidente lo descartaba de que fuera una planta, y lo clasificó como un hongo gigante, mas no fue hasta el año 2007 cuando Boyce, en un estudio de los isótopos de carbono C-12 y C-13 del hongo fósil, comparándolo con los de fósiles de plantas de la misma época, descubrió que eran muy diferentes entre ellos y que Prototaxites careció de fotosíntesis, ya que absorbía parte o todo su carbono de otras fuentes distintas a la atmósfera, por lo que no era una planta (solamente absorben el CO2 de la atmósfera), apoyando así los estudios de Hueber de que era un hongo gigante.





Es difícil ubicarlo en un grupo de hongos, pero se ha sugerido que pertenece a Ascomycota y que puede estar relacionado con Taphrinomycotina, especialmente el micelio y hifas de Prototaxites se asemejan a las encontradas en los hongos Neolecta de Taphrinomycotina, pero parecen ser más arcaicas y diferentes.



lunes, 30 de octubre de 2023

HUELLAS DE DINOSAURIOS NADADORES Y DEPREDADORES FUERON DESCUBIERTAS EN LA RIOJA , ESPAÑA

 El hallazgo lo forman 27 rastros de depredadores de hace 120 millones de años capaces de atravesar grandes volúmenes de agua.

La Rioja es la comunidad menos poblada (323.465 habitantes, según el INE) y la segunda más pequeña, pero cuenta con un vasto patrimonio paleontológico, que se extiende por 170 yacimientos, donde se contabilizan cerca de 11.000 huellas de dinosaurios, además de diferentes sedimentos óseos.



El último hallazgo tiene que ver con los restos fósiles pertenecientes a especies de dinosaurios que sabían nadar o, al menos, eran capaces de sortear a nado grandes volúmenes de agua. Un descubrimiento que lleva la firma del investigador de la Universidad de La Rioja, Pablo Navarro, que ha identificado 27 huellas (icnitas) de esta clase de dinosaurios, bípedos, no avianos (abuelos de las aves) y tridáctilos (de tres dedos), que habitaron en La Rioja hace más de 120 millones de años durante el Cretácico Inferior.



“Son icnitas con morfologías especiales, ya que pertenecen a dinosaurios que estaban nadando y no andando, que es el comportamiento más habitual en las huellas que se pueden ver en La Rioja o en otros puntos del planeta”, apunta Navarro sobre este descubrimiento en Laguna de Cameros. Huellas con una longitud variable (desde 8,5 hasta 29,2 centímetros) y cuyas dimensiones también cambian en función de la postura y los movimientos del animal al tocar el fondo acuático. En el yacimiento se han encontrado marcas “más grandes y más pequeñas, que podrían corresponder a especies diferentes o a dinosaurios adultos y jóvenes de una misma especie”, afirma el investigador.


lunes, 2 de octubre de 2023

GARUMBATITAN MORELLENSIS, EL NUEVO DINOSAURIO QUE CAMINÓ POR ESPAÑA, HACE 122 MILLONES DE AÑOS.

 El equipo de investigación de Sant Antoni de la Vespa de Morella ha presentado este jueves al nuevo dinosaurio gigante descubierto en la zona, el Garumbatitan morellensis. Los paleontólogos Pedro Mocho, Francisco Ortega y José Miguel Gasulla han explicado el estudio que describe esta nueva especie descubierta en el término municipal de Morella con los restos encontrados entre 2005 y 2008.


Garumbatitan morellensis pertenece al grupo de los saurópodos, compuestos por herbívoros cuadrúpedos con colas y cuellos largos, que pueden alcanzar dimensiones colosales.

El hallazgo identificó a cuatro individuos diferentes, tres de ellos de la nueva especie. El de Sant Antoni de la Vespa es uno de los yacimientos reconocidos por contener una de las mayores concentraciones de restos de dinosaurios saurópodos del Cretácico Inferior de Europa.

Así, uno de los dinosaurios se destaca por el gran tamaño de los huesos con un fémur de dos metros y vértebras de más de un metro de ancho, según información del Ayunamiento de Morella.




 En el artículo se presenta una descripción detallada de los restos fósiles hallados en Sant Antoni de la Vespa y se identifica un conjunto de características anatómicas diferentes a las del resto de los dinosaurios saurópodos. Garumbatitan se caracteriza por la morfología singular del fémur y de los elementos del pie. El fémur presenta una morfología común en saurópodos del Cretácico Superior.

La denominación de la nueva especie 'Garumbatitan morellensis' contiene una doble referencia: Garumbatitan significa 'el gigante de la Garumba' atendiendo a que el ejemplar fue encontrado en la base de la Muela de la Garumba, uno de los relieves más altos de la comarca de Els Ports. El nombre específico morellensis hace referencia a la localidad donde se ubica el yacimiento.



Por otro lado, en este nuevo estudio se analizan las relaciones de parentesco de Garumbatitan morellensis y del resto de los dinosaurios saurópodos del Cretácico Inferior de la Península Ibérica. La nueva especie descrita en Morella es uno de los miembros más primitivos de un grupo de saurópodos llamado Somphospondyli. Este grupo es uno de los más diversos y abundantes durante el Cretácico y se extinguió al final del Mesozoico.


miércoles, 6 de septiembre de 2023

DE LA PATAGONIA HASTA AUSTRALIA, EL VIAJE DE LOS DINOSAURIOS.

 Las andanzas de los dinosaurios por la Antártida hace millones de años dejaron un legado compartido entre Australia y la Patagonia en el extremo meridional de Sudamérica: Una serie de fósiles que permiten determinar sus similitudes y plantas que sobreviven lejos de sus lugares de origen. Todo eso sucedió cuando lo que hoy conocemos como Australia, Sudamérica y la Antártida, así como África, India, Arabia, Madagascar y Nueva Zelanda formaban parte de Gondwana, un inmenso bloque continental que comenzó a fragmentarse y separarse gradualmente hace 180 millones de años durante el período Jurásico.


El puente antártico, que entonces estaba lleno de bosques y unía a Sudamérica con el país oceánico, permitió que “los dinosaurios que vagaban por Argentina tuvieran parientes en Australia y viceversa”, según dijo a EFE Scott Hocknull, experto en Paleontología del Museo de la región australiana de Queensland.

A pesar de que las condiciones geológicas y climáticas hacen que sea difícil hallar restos fósiles en Australia, en contraste con la Patagonia, región geográfica llena de llanuras aluviales y lagos que comparten Chile y Argentina, las evidencias de ambos lugares “cuentan una historia asombrosa de la vida antes de que los continentes se separaran”, precisó Hocknull.


Los eslabones prehistóricos que unen a Australia y la Patagonia argentina son las evidencias más antiguas de la presencia de dinosaurios en esos territorios, que datan del Triásico Tardío (período que abarca desde hace unos 237 millones a 201 millones de años).

El Museo australiano también destaca que la Patagonia y Queensland comparten “similitudes” entre los pequeños ornitópodos y los anquilosaurios, que son tipos de dinosaurios herbívoros con una estructura pélvica similar a las de un ave y cuyo linaje es característico de estos lugares.


Pero, además, al legado fósil se suma uno vivo: Las plantas como las coníferas araucarias que crecían en Patagonia y Australia cuando eran parte de Gondwana.

Se cree que muchas de estas plantas, así como las esporas y el pólen, viajaron con los dinosaurios cuando se desplazaban entre Australia y la Patagonia, según explicó a EFE Florencia Gigena, representante del Museo Paleontológico Egidio Feruglio (MEF).

"Hay plantas o registros fósiles de seres que hoy no viven en Sudamérica pero que sí son contemporáneos y viven en Australia y viceversa".